sábado, 20 de junio de 2015

Gestión de residuos.

Uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos es la gestión de residuos. Los residuos son los materiales que aparecen durante los procesos de producción y que no tienen ningún uso, o todos los objetos y materiales que desechamos pues han llegado al final de su vida útil. Muchos de estos residuos son enviados a vertederos de países tercermundistas, puesto que estos residuos en nuestra sociedad consumista no harían que se incentivara el consumismo; escondemos el problema. Estos residuos causan enfermedades a la gente que vive cerca de ellos; su quema produce cantidades indigentes de CO2 y devasta el medio ambiente, acabando con toda la flora y fauna.

Para solucionar estos problemas, muchos de los materiales que utilizamos, como algunos plásticos son biodegradables, es decir, que la naturaleza misma los elimina a través de los diferentes procesos biológicos, como las hojas de los árboles que se convierten en materiales orgánicos para el suelo.

Otra forma de eliminar los residuos en mediante una incineración controlada que no produzca C02 en la atmósfera o un tratamiento a través de agentes químicos que los desintegren. Así mismo, también se pueden enterrar en el subsuelo, aunque este método no respeta mucho el medio ambiente.


Como última acción que  podemos hacer para reducir la cantidad de residuos es la regla de las tres “R”: reducir, reciclar y reutilizar. Reducir la cantidad de materiales que puede llevar cada material, reciclarlos para poder dar lugar a nuevos objetos a partir de materiales ya utilizados tras un proceso de  transformación y reutilizar objetos para otras funciones.  


Emisiones de CO2.

Hemos estudiado los diferentes procesos por los que debe pasar una materia prima para ser transformado en un material apto para el consumo. Durante este proceso, existe un riego real de contaminación del planeta. Uno de los principales problemas son las emisiones de CO2. Este gas es un gas de efecto invernadero; su exceso en la atmósfera haría que las radiaciones solares que rebotan  en la superficie terrestre no pudieran salir, por lo que la temperatura terrestre aumentaría, contribuyendo a la subida de un nivel del mar, aumento de fenómenos extremos…
Durante el proceso de producción, este gas es expulsado por todas las máquinas que usan materiales fósiles como combustible. Además, el transporte de las materias primas también hace que se suelte C02  a la atmósfera.
Para ayudar a reducir las emisiones de CO2, podemos empezar a usar combustibles limpios y renovables que no produzcan CO2.



Agotamiento de los materiales.

El problema:
El número de materiales industriales de los que disponemos son casi infinitos; muchos de ellos, las materias primas, las obtenemos directamente de la naturaleza. Los materiales que obtenemos de la corteza terrestre suelen ser renovables, es decir, que la naturaleza misma los regenera a un ritmo mayor del que los consumimos. No obstante, la mayoría de los materiales que obtenemos del interior de la corteza terrestre, como el carbón, el petróleo, algunos minerales… tardan millones de años en formarse, por lo que si los consumimos aceleradamente, sin un consumo racional, las reservas de estos materiales se agotarán. 
Esto es uno de los graves problemas medioambientales a los que nos enfrentamos; el consumismo desenfrenado de la sociedad en la que vivimos ha creado una gran dependencia de estos materiales y su demanda es creciente.

Las consecuencias:
La dependencia de estos materiales hará que el día que se agoten o los precios se incrementen estratosféricamente, los consumidores se desesperen al no poder vivir la vida de consumismo que han llevado. Además, esto tendrá graves consecuencias en nuestro planeta, ya que estaremos destruyendo progresivamente el lugar donde habitamos y tendrán que habitar nuestra descendencia.

Soluciones:

Incentivar el desarrollo e investigación de nuevos materiales que puedan suplir con eficiencia la ausencia de los tradicionales y que sean una garantía de uso en un futuro, además de no dañar el medio ambiente. 




miércoles, 3 de junio de 2015

Cómo se fabrica un móvil.

En este vídeo podemos seguir todas las fases de producción que se siguen para la fabricación de un móvil de última generación. podemos ver los distintos componentes de este aparato y todos los materiales de los que están compuestos. 

Las videoconsolas.

Las videoconsolas se han convertido en un producto que no puede faltar en las manos de ningún niño. Este aparato electrónico, inicialmente tenía la función de entretener a los pequeños gracias a los diferentes juegos que se podían jugar con los botones de la misma y ver los movimientos a través de la pantalla. Hoy en día tenernos varias marcas que comercializan consolas como pueden ser Sony (que pone en el mercado todos los modelos de Play Station), Nintendo (que comercializa las Nintendos DS y la Wii) y Microsoft (con sus modelos de Xbox).
Las videoconsolas se pueden clasificar según la generación que pertenecen. Esta clasificación viene dada por el tiempo que el que salió al mercado la videoconsola y la tecnología que se usó (por lo que se exponen en orden cronológico):
1.                 Primera generación: la primera videoconsola que se fabricó solo tenía un procesador de 8 bits. Era la Magnavox Odyssey (en foto), diseñada en 1972 por Ralph Baer, en la que solo se podía jugar a un juego, el Pong. Sin embargo, la popularidad de esta consola obligó a lanzar un nuevo modelo con tres juegos y en el que podían participar hasta cuatro jugadores.



2.                 Segunda generación: esta generación estuvo marcada por el dominio comercial de Atari, que presentó una nueva consola con un procesador de 16 bits.
3.                 Tercera generación: marcada por una crisis en el sector y por el monopolio del mismo por parte de empresas japonesas.
4.                 Cuarta generación: una empresa destaca sobre las demás, Sega, que incorpora mejoras en los gráficos de las pantallas de los videojuegos.  La Super Nintendio es la consola más vendida con 49 millones de unidades, aunque la más vendida en Europa es Mega Drive (en foto)



5.                 Quinta generación: en esta generación todas las consolas tendrían entre 32 y 64 bits, e incluyen gráficos 3D. La Play Station irrumpió gratamente en el mercado con su modelo de los años 1994.
6.                 Sexta generación: las consolas comenzaron a parecerse a los ordenadores, ya que los juegos no venían incrustados y se comercializaban en formato DVD. Además se incluyeron las primeras memorias para guardar los progresos. Desde estas nuevas consolas se podía acceder a Internet, además de jugar, incluso incluían reproductor de CD´s.
7.                 Séptima generación: estas consolas incluyen controles inalámbricos que funcionan por sensores, además de los lectores Blu-ray.
8.                 Octava generación: los juegos pasas a un segundo plano, ya que Internet acapara todas las funciones. Por ejemplo, a través de Internet pueden jugar simultáneamente dos jugadores con diferentes consolas.

Hoy en día, podemos encontrar videoconsolas en tiendas de venta directa al cliente o por Internet, donde encontraremos todos los modelos que se comercializan y muchos juegos. Al mismo tiempo, el precio de las consolas variará según la generación a la que pertenezcan (a más nueva, más cara). Por ejemplo, la Play Station 4 ronda un precio de los 400 euros. Hoy en día, las consolas no solo van dirigidas a los más pequeños, ya que los adultos, al incluir conexión a Internet, puede incluir muchas funciones interesantes para ellos.




Podemos distinguir entre dos tipos de videoconsolas:
  • Videoconsolas de sobremesa: son aquellas que se conectan a una televisión para jugar. La parte básica de estas videoconsolas es el sistema operativo, que es donde conectamos los mandos, los USB, las tarjetas de los gráficos, el lector de juegos, el disco duro… Esta va conectada a una televisión donde se ven los progresos del videojuego. La imagen de arriba corresponde a una Play Station 4, que es una consola de sobremesa. 
  • Videoconsolas portátiles: son aquellas en las que los controles, la pantalla, los altavoces y la alimentación – pilas, baterías,.. - están todos integrados en la misma unidad y todo ello con un pequeño tamaño, para poder llevarla y jugar en cualquier lugar o momento.




Si pasamos a los materiales técnicos de los que están hechas las consolas, debemos destacar los polímeros que componen las carcasas de todos los componentes, cuya función es la de proteger. Las pantallas de las videoconsolas portátiles son de tipo LDC. Su funcionamiento se basa en un cristal que contiene un líquido que si se le aplica una corriente eléctrica deja pasar la luz de una lámpara que hay detrás. Los chips procesadores de las consolas están hechos de silicio, que es un material muy abundante que se forma de rocas y arena. Otros materiales abundantes en las videoconsolas son el coltán (una material que sirve para fabricar los condensadores que controlan el flujo eléctrico, material que se obtiene  de países subdesarrollados de África, como el Congo. Se obtiene de manera clandestina en muchos casos, con los obreros trabajando en condiciones infrahumanas, por lo que el uso de este material está siendo cuestionado), metales preciosos como oro, platino… que conducen bien la electricidad. Las placas de los chips (imagen) se fabrican de fibra de vidrio, que se obtiene de la solidificación del vidrio previamente fundido para ser tratado correctamente. Las baterías de las videoconsolas están  hechas de litio, como la de los móviles, material muy abundante en la corteza terrestre que se obtiene de minerales en yacimientos al aire libre.




lunes, 1 de junio de 2015

Las fundiciones.

Las fundiciones son aleaciones de hierro que son moldeadas y cuyo contenido en carbono es superior al 2,1% pero no superior al 6,5%, ya que si es superior recibe el nombre de grafito. Podemos encontrar dos tipos fundamentales de fundiciones:
·         Fundición blanca: es en la que el carbono y el hierro han combinado en carburo de hierro (cementina). Es de color blanco, es dura y frágil, con una alta temperatura de fusión. So colabilidad es baja y son difíciles de trabajar debidos a su dureza, por lo que tiene pocas aplicaciones.

·         Función gris: tiene parte del carbono en forma de grafito laminar. Tiene una alta temperatura de fusión, gran tenacidad, poco duro, soporta grandes presiones. Las aplicaciones de esta fundición son soportes para máquinas, carcasas, enlaces, parrillas de hornos, maquinaria agrícola… 

El acero.

El acero es una aleación de hierro y carbono, una cantidad de carbono que oscila entre el 0,025% y el 2%. En esta aleación, pueden aparecer otras sustancias que afecten negativamente a la composición del metal, disminuyendo sus propiedades. Para eliminarlas, se pasa el acero por un horno eléctrico como hemos visto. Además, a estas aleaciones se les aportan otros elementos deseados, que les proporciona a la aleación las propiedades deseadas. Algunos de estos elementos son el aluminio (proporciona mayor dureza), el cobalto (resistencia al calor y corrosión), el azufre (facilita el forjado y maquinabilidad)…
Los aceros se pueden clasificar según su composición química, distinguiendo entre aceros al carbono (solo carbono y hierro) y los especiales (carbono, hierro y algún elemento más).

Las formas más comerciales de los aceros son barras, alambres, perfiles para estructuras, agujereados, tubulares, láminas… para diferentes aplicaciones como herramientas, electrodomésticos, estructuras, maquinaria…